Que se me olviden las cosas como ponerles fragmentos de obras cada jueves y reemplazarlo por dormir; dormir después de desvelarme; desvelarme por dormir en la tarde y así.
La gente nueva en el salón, que resultó ser muy agradable la verdad; gente ante la que mi miedo me invade y no sé hablar. No puedo creer que después de tanto tiempo siga siendo así, tan como siempre.
Soy tímida eso ni quien lo discuta.
Me gusta salir y saber que tengo gente que me decepcione y que al momento me levante; no sé cómo mantenerme enojada ante alguien, casi no lo quiero averiguar.
Todos los rumbos que hay y las formas diferentes de persuadirte a pensar; tantas cosas que he cambiado en mi! Y sin embargo me reconocerías al instante.
Yo no odio a quien me odie, ¿saben? En realidad les guardo un poco de respeto porque, para mi, el llegar a odiar a alguien conlleva el haberlo pensado mucho; el haber divagado en el tema y buscado defectos y cualidades. ¿Que alguien haya pensado tanto en mi como para odiarme? Qué contragolpe tan feo, ¿no? Por eso no me molesta y en cambio me siento un poco halagada.
Sí, suena bien arrogante, y a ti ¿qué te importa?
Me gusta pintarme las uñas y escribir sin un tema; escribir como si quisiera escribir o como si tuviera algo que decir.
Yo creo que repito muchas frases; yo creo que repito muchas palabras.
Pero igual creo que poco me importa.
Me gustan los detalles!
Que no se te olvide; detalles chiquitos y bonitos de la vida que nadie nota, esos.
Como Maruchan y tomo Coca-Cola y le pongo chaca-chaca a mis comidas, y no creo morir de ello.
Debería salir más seguido; todo esto no se ve muy sano.
Descubrí! (Me gusta cuando descubro cosas de mi misma)
Me gusta correr y correr aún cuando de pequeña lo aborrecia y juraba correr lento; no corro rápido, pero no me importa, me gusta correr.
Y correr y correr y saber que no tengo meta.
guh-nomo, no sé si recuerdes esa cura.
ResponderEliminarpero... dude, regresa a Tijuana. :)